25 de febrero de 2010

Volaron las cenizas de tu cariño
con el viento anunciado de los años.

No entiendo.

Cuando todo se entrega,
los bolsillos esconden migajas muertas

Y no encuentro.

Apartada a los arcenes de tus sendas,
a tu vuelo caprichoso no alcanzo.
Quiero que vuelvas.
La dulce
La tierna
La niña ingenua.

Siempre estaré guardando el nido vacío,
velando tu lecho frío
entre puertas abiertas.

1 comentario:

Mamen* dijo...

Te digo, que la sensibilidad es el comienzo de todo y que por aquí se lee, se palpa.

Un saludo desde Badajoz y gracias.